APÓSTOL ALBERTO GALLO
Oración: ¡Gloria a tu nombre Señor! Qué privilegio tenemos de poder estar en tu presencia, Señor, qué privilegio es conocerte Señor, y poder recurría a tí en cada situación de la vida, Señor, recibe Tú toda alabanza y toda gloria en esta hora; aquí está tu pueblo Señor, una vez más aquí estamos dispuestos a escuchar tu voz, aquí estamos Señor, dejamos todo pensamiento de lado, toda ocupación y preocupación, la dejamos en tus manos, y sólo esperamos tu Palabra porque nuestro corazón es buena tierra, para recibir tu Palabra. Amén!!!
¡Qué privilegio tenemos de poder estar en la presencia del Señor!
A veces nos acostumbramos tanto a la presencia del Señor, que no le damos todo el valor que realmente significa, y parece que a veces por cualquier circunstancia o motivo, decimos: bueno hoy, casi ni hable con el Señor, casi ni le presté atención.
Hoy quiero compartir con ustedes, en este momento tan especial que recordamos la obra de Cristo allí en la cruz del Calvario a nuestro favor, a través de la mesa de Comunión, de la Santa Cena, miremos la Palabra en:
Romanos: 1: 16 y 17.
Qué importante es lo que Dios quiere hacer en nosotros y el mensaje del evangelio. Porque el mensaje del evangelio (vio que nos dicen: Los evangélicos) nos están diciendo, a veces parece que quieren decir que somos de una religión diferente, ¡No! Nos están diciendo: “los que tienen las buenas noticias”, pregúntese ¿Tiene alguna buena noticia para dar? – Y ¿Cómo anda? – tirando para no aflojar, más o menos, a veces decimos así porque tenemos miedo que nos pidan. Decimos: Ando bien bendecido, prospero y ahí nos da miedo que nos pidan.
Usted enséñele quién fue el que le dio, quien es el que lo mantiene alegre, lo mantiene sano, en fe, en esperanza, que lo mantiene con vida, y vida abundante, esa es la oportunidad para que usted pueda comunicar el mensaje de Salvación.
Le voy a dar algunas buenas noticias, ¿Las quiere recibir? El Señor te quiere sanar, te quiere sanar, entonces recibirás sanidad, ahora les voy a contar un testimonio para que no cometa los mismos errores.
Testimonio: Cuando comenzamos en el ministerio venía un hermano, que ya está en la presencia del Señor, y le orábamos porque estaba mal de los pulmones y no podía respirar, se le oraba, el Señor lo sanaba, como a los 15 o 20 días pedía oración de vuelta porque otra vez estaba con problemas en los pulmones, y otra vez, y así pasaron como 2 o 3 meses, hasta que un día la maravillosa esposa, vino y me dijo: ¡No le ore más! A mi esposo, parecía la mujer de Job en un principio, dijo ¡No!, no le ore más porque él le pide oración para quedar sano de los pulmones, para seguir contaminándose fumando todo el día, por eso cada 15 días viene y le pide oración para estar bien y volver al vicio, volver al vicio y volver al vicio, así que no le ore más, pero tuvo que pasar por una cirugía a corazón abierto, y después de todas las veces que Dios había hecho milagros, y él pasar por esa cirugía, el médico le dijo: -Muchacho, una más y no contas el cuento, – dejó de fumar. Vio que somos cabezas dura.
Dios te quiere sanar, pero no para que te vuelvas a enfermar; también Dios quiere restaurar tu vida, tu corazón, pero no para que vuelvas a tener rencores y resentimientos, no para que tengas una lista eterna: Usted no sabe lo que me hicieron hace 14,000 años atrás, porque tenemos una memoria para esas cosas.
Dios no solo quiere bendecirte y sanarte para que te sientas bien, sino para que cumplas el propósito para el cual Él te llamó, ser testigos del poder de Dios y ve y cuenta cuán grandes cosas Dios ha hecho en tu vida; Dios te quiere prosperar y no importa la economía del país, y te lo dice alguien que ya pasó por tres hiperinflaciones, no importa, si tenes fe en el Señor, Dios es el que maneja todo, Él sigue estando sentado en su trono, Él tiene todo bajo control, ¡Cómo él tiene un propósito eterno! te va a dar para que cumplas el propósito, no sólo para que te sientas bien, para que disfrutes y no tengas que pensar más ¡Hay! Cómo hago para pagar esto, para pagar aquello y lo otro.
Él te va a dar para que vos pienses en su obra, para que hagas su obra, para que seas testigo del poder de Dios, por eso el apóstol Pablo decía: ¿No me avergüenzo del Evangelio! Y no es que a Pablo le fue todo bien, por causa del Evangelio estuvo varías veces preso, si yo estaría preso ahora, alguno diría: ¡Qué lío se habrá mandado! Gallo, pero a Pablo no le decían eso, sabían que estaba preso por predicar el evangelio, pasó naufragios, lo pico una víbora, lo apedrearon varias veces, lo querían matar, pero él tenía un mensaje que llevar y mientras él llevara el mensaje, nadie lo podía detener.
¿No estábamos cantando recién así? Qué a nuestro Dios nada lo detiene, ahora la pregunta es si va contigo, y si está en ti.
Quiero hacer esta pregunta si Cristo viene hoy (alguno estará diciendo: qué bueno con todas las luchas que tengo la semana que viene, si viene hoy estoy salvado, con todos los problemas que tengo que enfrentar y todas situaciones, si Cristo me lleva hoy a su presencia es lo mejor que me puede pasar) yo creo que no, el apóstol Pablo decía en su momento: “Para mí el vivir es Cristo”, o sea vivo para hacer su obra, para cumplir su propósito, para hacer su voluntad, tengo una buena noticia que comunicar, y no me puedo callar, “el morir es ganancia” porque él se podía presentar delante del Señor , ya estaba listo para presentarse delante del Señor y decirle con toda honestidad, “He cumplido la tarea”.
Piense si usted y yo estamos como el apóstol Pablo, Señor “heme aquí” todo lo que me mandaste hacer, a todo lugar donde me enviaste, no importó los contra tiempos que tuve, no importó que me pusieran preso, no importó que estuve en un naufragio, que me mordió un víbora venenosa, que me apedrearan varías veces, “Heme aquí, Señor” he cumplido con tu tarea.
Y a los que no les pude hablar mi vida les dio testimonio de que tú estabas en mí, ¡Wow! ¿Nos podríamos presentar hoy delante de Dios, si Él hoy nos llamara?
Porque el Señor te quiere sanar, te quiere prosperar, te quiere restaurar, te quiere bendecir, -Señor ¿Sabes una cosa? Mira todos los que me ofendieron ya casi ni me acuerdo, ¿Viste como los perdoné a todos? y los amé y oré por ellos, y no tuve problemas en volver a relacionarme con ellos.
La obra de Cristo no es para todos, muchos son llamados, pocos aceptan el llamado, no es que Dios te escoge o dice: Este sí, este no; Dios nos llama a todos, pero pocos estamos dispuestos a decir: “Heme aquí” bajo cualquier circunstancia, “Heme aquí Señor, tengo una buena noticia que contarles a todos”.
Cuando comencé en el camino del Señor, yo cría que no tenía testimonio, porque en aquél momento todo lo que se decía, o lo que mayormente resaltaba era la sanidad física, y yo decía a mí Dios no me sanó de nada, nunca estuve enfermo, tenía 19 años, y un día cantando una canción, yendo para la iglesia: “Cundo Cristo vino a mi corazón, mi vida entera cambio, su paz y su amor alejaron de mí la sombra, la duda y el temor, mi vida comenzó cuando el Señor llego y hoy puedo cantar de su amor”, y ahí me vino la revelación, y me dijo Dios: El milagro que yo hice en tu vida, va ser el mensaje del último tiempo, que toda la humanidad va a necesitar, porque no hay calmante, no hay tratamiento, no hay riqueza, no hay placer, no hay nada que pueda satisfacer la vida del ser humano, y lo saque de la depresión y del espíritu de suicidio.
Vos, vas a tener un mensaje poderoso, y sé que soy testigo del poder de Dios, porque la paz y la felicidad que dios me regaló son eternas, no es sólo para esta vida; en esta vida las estoy disfrutando, y los problemas y las dificultades no han sido pocas, pero como el apóstol Pablo: “Ya no vivo yo, más Cristo está viviendo en mi”, como el apóstol Pablo, ninguna de las dificultades me ha detenido, y mire esto: Ninguna de las bendiciones tampoco me han detenido, porque a veces las dificultad me detiene, y me pongo mal, y como después dios nos va enseñando, suple la necesidad, te saca de la dificultad y seguís caminando.
Pero he visto en el camino, que en medio de la dificultad, y es Bíblico, la gente busca a Dios, pero cuando la gente está bendecida, ya no necesita a Dios, -ya estoy prospero, sano, tengo tranquilidad, paz, para que voy a ir a la iglesia. Yo aprendí a seguir en el camino del Señor, y presentarme cada día delante de Dios, por agradecimiento.
En medio del agradecimiento el Señor se alegra; recuerdo una vez mi pastor, alguien que estaba con un yeso desde el cuello hasta la cadera Dios lo sanó inmediatamente, y estaba contento él, y cantaba a viva voz, tenía una voz muy fuerte, pero una vez fue al pastor y le dijo: Pastor sabe que me está doliendo ahora otra cosa, y el pastor le dijo: ¿Pero el Señor no lo sanó a usted? Bueno vaya y cuente lo que Dios hizo en usted y cuando empiece a contar, Dios lo verá agradecido y lo va a sanar de lo otro también. Desde ahí empezó a predicar a tiempo y fuera de tiempo, por los hospitales, las plazas, por todos lados, contando cuán grandes cosas había hecho Dios en su vida.
Hermano, no me da vergüenza anunciar esta buena noticia, gracias al poder de Dios, todos los que la escuchan y creen en Jesús son salvos. (T.L.A) Así que ve que no solamente te tiene que ver, eso es una parte, cuando te ven aunque no hables, van a decir: este hombre es raro, esta mujer es media rara, en medio de los problemas está tranquilo, en medio de la necesidad sonríe, ¿Y vos por qué no te haces problema? Ahí vas hablar: Porque Cristo está en mi corazón.
Porque cuando Cristo vino a mi corazón mi vida (en parte cambio) ¿Cómo? Era, cuando Cristo vino a mi corazón mi vida entera cambio, su paz y su amor alejaron de mí, todas las sombras, las dudas y el temor, porque mi vida comenzó cuando el Señor llego, no cuando nací, cuando el Señor llegó a los 19 años a mi vida, ahí comenzó la vida para mí, antes caminaba, comía, dormía, hacía lío, desobedecía, eso no era vida, por eso llegué a los 19 años tan depresivo, con tantos rencores y resentimiento en mi corazón que no tenía deseo de vivir, pero cuando Cristo vino a mi corazón ¡Wow! Nunca se olvide de donde Dios lo saco, por eso yo hoy estoy recordando de donde Dios me saco.
A veces no nos gusta donde estamos hoy, hay esta situación que estoy pasando, esta lucha, cómo están las cosas, cómo están subiendo los precios, cómo bajan los sueldos, y todo el mundo está con eso, dígame que solución encontró en quejarse.
Sabe ante quien usted se debe quejar y va a encontrar la solución, ¡Delante de Dios! quéjese delante de Dios, quéjese de la esposa que tiene, quéjese del esposo que tiene, el Señor le va a decir: Lo elegiste vos, no me eches la culpa a mí.
Cuando la Palabra de Dios en Jeremías nos dice: Clama a mí que yo te responderé, la palabra “Clamar” en el original sabe lo que significa, algo que la mayoría de los argentinos sabemos hacer bien, hasta antes de aprender a hablar, siendo bebés ya nos quejamos, usted dice ¿Por qué llora? Y comienza a ver si tiene hambre, si está sucio, si le duele el oído, la garganta, empieza a buscar porque usted no sabe, hasta que encuentra la situación.
¡¡¡Clama a mí, que yo te responderé!!! Mi queja, sabe cuántas veces lo puse a usted delante del Señor; Señor ya le hable tantas veces, pero como me puedo quejar delante de ti y sé que vas obrar un milagro, sé que lo vas a transformar.
Porque clamar a Dios significa: quejarte, así que no diga que no sabe clamara a Dios, uy que calor, uy que frío, hoy está mejorcito pero encima está nublado, está buena la temperatura pero llueve, ¿Qué hago ahora con la ropa que lave? Siempre hay un motivo para quejarse.
No me avergüenza anunciar a Cristo hermanos, no se avergüence nunca de anunciar a Cristo, porque la gente sin Cristo se va a la perdición eterna, no tiene esperanza, si en esta vida le fue mal, en la que viene ya no hay solución, porque pocas veces hablamos del cielo y del infierno, y sabe una cosa no importa si usted cree o no cree, ¡Existen!
Cómo dijo un siervo de Dios a una periodista, mira: hasta por simplemente razonar, es mejor creer que dudar, porque suponete (le dice) que todo lo que yo predico no existe nada, pero viví una vida buena, en paz, en armonía con mi familia, con la gente, terminó mi vida y ahí me doy cuenta que no existe otra vida ¿Qué perdí? No perdí nada, tuve una buena vida. Pero imagínate que vos haces todo lo que queres, vivís en medio del pecado, le das lugar a la carne, a todos los deseos, te portas mal con la gente, y morís y te das cuenta que sí hay otra vida, y que por tu manera de vivir lo perdiste todo, hasta simplemente por querer razonar un poco es mejor creer que dudar.
Yo le aliento a creer, usted no sabe cuándo se va a ir de esta tierra, y nos han sorprendido estos años distintas cosas, que se ha llevado gente amada nuestra inmediatamente, ahora ¿Estarían preparados? Dios quiera que sí. ¿Les hemos hablado? Dios quiera que sí. Porque tu tarea y mi tarea es hablar, la tarea de la otra persona es escuchar, creer o no creer, y la tarea del Espíritu Santo es convencer a la persona que vos le hablaste; pero nuestra tarea es hablar de Cristo.
Pero yo pensé que hoy venía un mensaje, lo estoy alentando hermano, no sea cosa que el Señor lo llame ahora, y ¿Dónde piensa pasar la eternidad usted? Si usted no aprende a vivir con Cristo aquí en la tierra y poner al Señor en primer lugar, está seguro que va a pasar la eternidad con Él, porque si a usted le tiran más las cosas de esta tierra que estar en comunión con Él, cuando a veces decimos: yo me quiero ir con Cristo porque claro, queres zafar de todas las luchas que hay aquí en la tierra, “Me voy con Él, me voy con Él, yo no me quedo me voy con Él” (cantábamos antes). Trata de llevar alguno con vos también si te vas con Él. Por eso tenemos que anunciar el evangelio!!!
El apóstol Pablo decía soy deudor de las almas que van sin salvación, y nosotros como iglesia tenemos hoy el privilegio de estar aquí, escuchando la palabra, participar de la Mesa de Comunión, caminar con Él, Dios no le está pidiendo que haga grandes cosas, mire hay gente que va hacer grandes cosas y está bárbaro, hay gente que va a triunfar en las artes y es maravilloso, pero Dios quiera que triunfe en las artes y le de la gloria a Dios; dios quiera que triunfe en el deporte y le de la gloria a Dios; Dios quiera que sea prospero y le de la gloria a Dios, porque de qué sirven 80 años vividos con todos los placeres aquí en la tierra, y perder una eternidad de felicidad y bendición con Él.
Hoy cantábamos, “si te tengo a ti lo tengo todo”. Letra: “Cristo Jesús eres mi plenitud, si te tengo a ti lo tengo todo, fuera de ti nada deseo Señor, y si tendríamos que orar hoy, simplemente le voy a pedir que medite la oración.
Oración: Continuamente vemos las cosas que están pasando, las que se muestran nada más, las que a veces nos enteramos, pero quizás no pasamos tiempo diciéndole Señor te pido por mi país, por mi provincia, por mi ciudad, mi barrio, por mi vecino, que no se pierdan Señor, que yo pueda ser un testigo de tu poder y que tenga la oportunidad de decirle que tú le amas, y le quieres ayudar, por eso Señor los miembros de mi familia que no te conocen o aun conociéndote Señor, no te están dando el lugar que te corresponde, te pido Señor que obres un milagro en sus vidas y que puedan tener un encuentro contigo, porque todavía hay lugar al pie de la cruz, todavía puede la gente venir corriendo a buscar la misericordia de Dios, el brazo del Señor no se ha acortado, el brazo del Señor está extendido y quiere bendecirnos a todos, y a vos y a mí nos bendice para qué, para que seamos de bendición a otros.
Entonces Él te quiere sanar para que vayas y le cuentes a otros, Él te quiere prosperar para que no estés pensando y tu mente esté metida ahí, sino para que tu vayas con tranquilidad y le puedas predicar a otros, él quiere que saques de tu corazón y que ya no te acuerdes más de las heridas que te hicieron, repitamos: “El pasado, es pasado” y usted no lo va a poder cambiar, pero recordando el pasado usted perjudica su presente, y está frustrando su futuro.
El rey David había pecado, le nació un hijo, se enfermó el hijo, oraba y ayunaba para que Dios lo sanara y el hijo murió, y todos esperaban ahora que David llorara más, ayunara más, y David fue se lavó la cara, se cambio las ropas de ayuno, pidió de comer y lo miraron diciendo: pero que estás haciendo, estás haciendo al revés las cosas, no, mientras había oportunidad yo clamé a Dios, cuando Dios definió la situación yo tuve que aceptar la voluntad de Dios y darle gracias, luego Dios lo recompensó y le dio un hijo que fue el más sabio de los sabios, Salomón.
Por eso el pasado te detiene, no te deja avanzar, el recordar, pensar ¿Qué me hiciste? ¿Por qué me lastimaste? ¿Por qué me ofendiste, me engañaste? Pero empecemos a orar para que aun aquellos lo estaban crucificando a Cristo, Él dijo de aquellos que lo estaban crucificando, maldiciendo y burlándose, ¡Padre perdónales! Y dice que Él nos dejó ejemplo para que sigamos sus pisadas.
Así que Señor en esta mañana quizás hay muchos corazones que están con grandes cargas, detenidos por las tremendas ofensas aun en la infancia, y hoy ya teniendo más de 50, 60 años todavía tu manera de ser está atado a una ofensa que te hicieron en la infancia, a un mal recuerdo y al no poder perdonar, no puedes avanzar, es un peso que no puedes ya llevar, pero hoy Dios quiere quebrar, hoy Dios te quiere sanar para que puedas cumplir propósito, por eso hoy podes correr a los brazos del Señor, hay lugar todavía al pie de la cruz, la gracia de Dios, la misericordia de Dios, es el deseo constante y permanente de perdonar, de restaurar las vidas, y dice que son nuevas cada mañana sus misericordias.
Qué sean nuevas cada mañana tus oraciones y cuando te acuerdes de alguien que te falló, te hirió, que no cumplió las expectativas que tenías, que seas como hace el Señor, te perdona, lo hecha a lo profundo de la mar y ya no se acuerda más de las transgresiones, Él nos ha dado un amor que no se goza en la injusticia, más se goza en la verdad, un amor que todo lo cree, todo lo espera, que todo lo sufre, todo lo soporta.
Podemos perder lo temporal, lo transitorio, podemos pasar situaciones en la vida que no nos gustan, hable con Job, pregúntele a Job si le gustó lo que tuvo que pasar en su vida, porque siempre nos agarramos de Job y nos identificamos, aunque no nos está pasando ni una cuarta parte de lo que le paso a Job, perdió todos sus hijos, perdió toda su economía, se alejaron toda su familia y sus amistades, se enfermó de la punta de los cabellos hasta la planta de los pies, ansiaba que los perros le lamieran las heridas para calmarle un poco el dolor, encima le deja la esposa y ella le dice: todavía mantenes tu integridad? Maldecí a Dios y morite de una vez, pero Job dijo mujer, no entiendes nada, nunca has conocido a Dios, Dios dio, Dios quito, sea Dios glorificado.
Pero muy pocas veces leemos el fin de Job, como Dios lo bendijo muchísimo más porque Dios siempre gana.
Con Dios siempre se gana dice Raúl Ávila, con Dios nunca se pierde, y si has perdido algo prepárate para la ganancia, pero tienes que dejar atrás la pérdida, para disfrutar de la ganancia.
Sé que todo nuestro andar en Cristo es bendición, sé que mi andar en Cristo es bendición, yo puedo escribirle libros de las circunstancias, situaciones, luchas, problemas, dificultades, necesidades que hemos pasado con mi esposa, jamás dejamos de servir al Señor fielmente, pero también sabemos que vamos de gloria en gloria, de victoria en victoria, y de triunfo en triunfo, y que nuestro final será glorioso y que no nos avergonzaremos de presentarnos delante del Señor.
Muchas veces digo, hablando con otros siervos de Dios, el mayor título que usted y yo tenemos es ser “Hijo de Dios”, fue un regalo, nada de lo que usted haga lo transforma en hijo de Dios, es un regalo, sólo acepte a Cristo y ya es un hijo de Dios, pero el título que estoy persiguiendo, porque algunos me dicen apóstol, pastor, ¿Qué es usted? Qué se yo que soy, mientras no me falte el respeto dígame Alberto o Gallo, pero los títulos aquí en la tierra pasarán y el que estoy persiguiendo, dice que cuando hayamos hecho todo lo que Dios nos mandó hacer al pie de la letra, no lo que siento, no lo que me parece, no lo que me pone en una posición de comodidad; muchas veces Dios te va a poner en posiciones de incomodidad, te va a sacar de tu comodidad, porque Él tiene más para tu vida.
Sabe ¿Cuál es ese título? “Siervo inútil soy”, pasa que todavía no doy ni siquiera para la medida de inútil, si me manejo por los parámetros del Señor, pero confío en la misericordia de Dios, por eso también decía Pablo: esa leve tribulación momentánea no se va a comparar, al mayor y eterno peso de gloria que el Señor tiene preparado para los que le esperan. Aleluya!!!
Clamemos por la gente, ya no pida más por su problema, ponga su problema delante de Dios, pero clamemos por aquellos que van sin salvación, que hoy salen y no sabemos si vuelven, y como usted cantaba: Señor te tengo a ti lo tengo todo, porque fuera de ti nada deseo, y recuerde que el Señor Jesús dijo: busquen primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás está con ese boleto, está añadido, lo que pasa que ustedes buscan las añadiduras, y no buscan el Reino, cuando busquen el Reino no les faltará ninguna de las añadiduras. Porque si él cuida de las aves, cuidará también de ti.
Declaración: ¡¡¡El Señor cuida de mí!!! Si te tengo a ti lo tengo todo.
Antes de participar de la Mesa Comunión medite: Señor hay muchas cosas que hoy me doy cuenta que no he decidido bien, me doy cuenta que pongo excusas, me doy cuenta que en lugar de confiar en ti Señor pierdo la paciencia, me pongo nervioso o trato de delegarle a otro que le haga no lo quiero hacer yo, cuando dicen que dé un paso para adelante Señor, yo doy dos para atrás, pero hoy quiero confiar plenamente en ti Señor, porque no me avergonzaré de anunciar tu Palabra, de anunciar las buenas noticias: “Dios es amor”, “Dios te ama” hermano, con amor eterno te he amado y te prolongué mi misericordia, dice el Señor.
Está canción hágala como una oración: Señor si te tengo a ti lo tengo todo, Cristo Jesús eres mi plenitud, mire usted podrá disfrutar de todos los bienes que Dios le dé en esta tierra, realmente disfrutarlos cuando Cristo sea su plenitud, porque si no siempre tendrá miedo de perderlo, de que se rompa, que alguien se lo quite, y si mañana mo lo tengo, y si pierdo…pero cuando usted tiene a Cristo, “Aunque tu padre y tu madre te dejen, con todo yo no te dejaré, disfrute todo lo que el Señor le dio, todo lo que el Señor le dará, y sea testigo del poder de Dios, pero nunca se olvide de contar cuán grandes cosas ha hecho Dios en su vida.
Hoy es el día de venir a la cruz, hay un lugar al pie de la cruz que lleva su nombre.
Oración: Señor yo no me quiero perder tu bendición, yo quiero buscar tu Reino en primer lugar y confiar que todo lo demás, vendrá por añadidura, y aunque se burlen y se rían Señor siempre daré las buenas noticias, de una u otra manera, jamás me avergonzaré de ti, Señor desde hoy en adelante pon tus palabras en mi boca, que mi corazón arda por aquellas almas que van sin salvación, sé que muchas veces hasta mi familia se ha reído Señor, y se ha burlado y me ha dolido, pero Señor dame valor para hablarles una vez más, enseñame a mostrarles que tu vives en mí para que ellos puedan creer, que mi conducta Señor, mi manera de hablar, de obrar, de pensar sean testimonios vivos de que tu gobiernas mi vida y Padre, tan si quiera un alma cada día te pido que me des, para poder predicarle porque sé que por un pecador que se arrepiente, hay fiesta en el cielo.
Declaremos: ¡¡¡Cristo es mi único y suficiente salvador!!! Amén.
Dice que los discípulos celebraron con Jesús a solas la última cena, antes de la crucifixión y les dijo: “Hagan esto y cada vez que lo hagan, háganlo en memoria de mi” y recuerden lo que yo hice a favor de ustedes, cada mes tenemos la oportunidad de estar delante de la Mesa y recordar lo que el Señor hizo por nosotros, renovar nuestras fuerzas, nuestro compromiso con Él, y hoy es ese día que estamos recordando lo que el Señor “HIZO” ¡Hecho está! Consumado es!!!
Yo lo tengo que creer y aceptar porque Él ya lo hizo, Él está esperando solamente que yo lo crea, que lo acepte, Él está esperando encontrarse con cada uno de nosotros, a veces corremos tanto que el Señor tiene que correr atrás nuestro parece, nos distraemos tanto que el Señor nos quiere hablar y no podemos escucharlo, porque todo este mundo y todo el infierno se ha preparado para detenerte y distraerte.
A veces son cosas buenas, porque el trabajo es algo bueno, pero es necesario hacer esto, sin dejar de hacer aquello; las dos cosas porque se puede, es bueno tener momentos de esparcimiento, pero si ese momento me llevó a abandonar la obra que Dios me encomendó, no es bueno el esparcimiento, todo tiene su tiempo debajo del cielo dice la Palabra de Dios, aprenda a ordenar sus tiempos.
Oración: Gracias amado Dios, nos unimos Señor en un solo clamor para agradecerte, para entregarte este momento Padre, gracias por tu obra en la cruz, gracias por tu hijo Jesucristo, porque por esa maravillosa obra Señor, hoy nosotros podemos estar aquí y proclamarnos tus hijos, hoy podemos entrar delante de tu presencia con libertad Padre; gracias Jesucristo, gracias por tu Espíritu Santo, porque se ha estado moviendo en medio nuestro y aun se sigue moviendo, y se sigue manifestando. Señor que con este acto, al comer el pan y tomar el vino, podamos sellar tu palabra, y podamos presentarnos delante de tu presencia una vez más, y decir que queremos caminar junto a ti, que todo Señor, todo lo que hacemos, todo es por ti y es para ti Seños y nada tiene sentido si tú no estás en nuestras vidas, Señor que en el comienzo de esta semana podamos recordar tu palabra y hacerte presente Señor, en cada cosa que hagamos que tú seas el centro Señor, que tú seas el centro de nuestras vidas Padre. Gracias Señor por este momento en tu presencia, gracias Señor en el nombre de Jesús!!! Amén.
